“Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.”
Pablo acaba de hablar de aprender a vivir tanto con hambre como con abundancia.
Palabra firme para los días de cansancio y para hallar fortaleza en el Señor cuando no puedes llevarlo todo solo.
9 pasajesLa fuerza bíblica aparece en situaciones de cansancio, necesidad y debilidad. Pablo aprende a vivir con poco y con mucho; Isaías habla a un pueblo agotado; los salmos buscan refugio. Lee con atención esas circunstancias. Pide fuerzas para una responsabilidad concreta y reconoce también cuándo necesitas descanso, compañía o ayuda.
¿Qué necesitas afrontar hoy y qué apoyo puedes recibir?
Pablo acaba de hablar de aprender a vivir tanto con hambre como con abundancia.
Isaías consuela a un pueblo cansado que teme haber sido olvidado por Dios.
La comunidad confiesa que Dios es refugio mientras el salmo describe terremotos y naciones agitadas.
Este mandato introduce la armadura de Dios: verdad, justicia, paz, fe y oración.
Pablo recibe esta respuesta después de pedir repetidamente que desaparezca su aflicción.
El salmo pasa de una petición urgente de misericordia al agradecimiento por la ayuda recibida.
Esta invitación pertenece al canto de agradecimiento cuando el arca ocupa su lugar en el culto de Israel.
Dios dirige estas palabras a Israel y afirma su presencia en medio del temor.
Después de luchar con la envidia, Asaf reconoce a Dios como su porción cuando fallan cuerpo y corazón.