“Y la esperanza no avergüenza; porque el amor de Dios está derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos es dado.”
Pablo relaciona la esperanza con la perseverancia en el sufrimiento y el amor de Dios derramado por el Espíritu.
Promesas de Dios para esperar, volver a empezar y sostener la esperanza cuando el camino aún no está claro.
8 pasajesEstos pasajes nacen en medio de la espera, el sufrimiento y la memoria de la fidelidad de Dios. Romanos invita a perseverar; Lamentaciones permite expresar el dolor; Pedro relaciona la esperanza con la resurrección de Jesús. Lee sin apresurar una respuesta y convierte en oración tanto tu deseo como lo que todavía no comprendes.
¿Qué esperanza puedes sostener sin ocultar tu dolor?
Pablo relaciona la esperanza con la perseverancia en el sufrimiento y el amor de Dios derramado por el Espíritu.
La imagen del ancla se apoya en la promesa y la fidelidad de Dios, con Jesús como precursor.
Pedro se dirige a creyentes que conocen la prueba y funda su esperanza en la resurrección de Jesús.
Esta confesión aparece en un poema marcado por la destrucción de Jerusalén y el dolor.
Desde lo profundo, el salmista espera al Señor y confía en su palabra.
Pablo sitúa la esperanza entre el gemido de la creación y la espera de la redención.
La espera de Cristo forma parte de una llamada a vivir con justicia y fidelidad en el presente.
El salmista vuelve a pedir refugio recordando una larga vida de confianza en Dios.